crisantemos

¡Ay, qué buenos recuerdos me trae este ramo! Lo hice para Miriam el verano pasado junto con la decoración de la Catedral de Burgo de Osma, donde celebró su boda. Estaba preciosa con su vestido de Navascues, la vi entrando en la catedral con el ramo y os confieso que me emocioné.…

Rosa, naranja, blanco, azul… una mezcla atrevida por su colorido para un centro con ciertos aires de tarta de merengue, ¿no os parece? Las flores son casi todas naturales, excepto los papaver azules que son flores secas. El resto son crisantemos, ranúnculos y claveles.

El último ramo de novia de la temporada lo hice para Julie. Me pidió un bouquet en tonos blancos y rosas y le añadí el color gris de la brunia. La base del ramo son claveles y crisantemos.  

Atia es el nombre de una niña que nació hace tres días. Los compañeros de trabajo de su madre me encargaron una cesta de nacimiento para celebrarlo. Esa cesta se convirtió en una caja monísima con regalos para la decoración de la habitación de la niña que ya os enseñaré.…

Alguna vez las novias me piden un ramo para regalar a alguien muy especial el día de su boda. En este caso Mónica quiso un ramo para cada una de sus abuelas. Dos ramos iguales compuestos por flox, asclepia, lisianthus, crisantemo, gladiolo y gentiana azul.

Un ramo de tonos rosas, morados y fucsia combinado con el blanco y el toque gris de las craspedias. Las flores son de lo más variadas: dalias, papaver, margaritas, crisantemos… Y como siempre, mi gato trasteando en la sesión de fotos.