siemprevivas

Con Lorena de la balsa, wedding planner, ya hemos hecho unas cuantas bodas. Siempre es un placer trabajar con ella. En esta ocasión los tonos de la boda eran malvas, morados y amarillos. Para los centros de mesa nos pidieron unos botes de cristal con limones decorados tan sólo con…

El ramo de Marta es mezcla de flores preservadas (hortensias, lavanda…) y secas (limonium, trigo, siemprevivas…) A juego, un pequeño tocado para lucir por detrás. El detalle de la hortensia dorada rompe con los tonos malvas y morados del ramo.

Natalia tenía muy claro su ramo de novia. Desde que vio por Internet este ramo que hice ya hace un tiempo, sabía que era el que quería. Un ramo es difícil de repetir, nunca lo puedo hacer igual, pero sí me basé en él para hacer su ramo. De nuevo…

Parece ser que en su casa de Figueras, Dalí decoraba mucho con siemprevivas. Cuando Rosa fue a visitarla le encantó y me pidió que su ramo incluyera esta flor como homenaje a uno de sus pintores favoritos. Además lleva rosas ramificadas, ranúnculos y botón verde.

El pasado fin de semana, se casó Patricia con este ramo de novia de estilo silvestre, compuesto por siemprevivas, limonium, paniculata y toques de craspedia. Algo sencillo y colorido, tal y como ella quería.

Lara me mandó el otro día las fotos de su ramo de novia hechas por Doble Lente Boda . Un ramo muy sencillo, silvestre, con siemprevivas, trigo, limonium y paniculata.

Este verano he hecho varios ramos de este tipo, ramos silvestres con siemprevivas y algo de trigo y lavanda.  Este de Laura, además lleva margaritas y craspedia (las bolitas amarillas), que dan luz al ramo. Las fotos son de Luana Fischer.

Irene lo tenía clarísimo, quería un ramo igual al de Flores de pitiminí II. Yo siempre les digo a las novias que no puedo hacer un ramo idéntico porque las flores no siempre están. Aún así salió muy parecido y pudimos poner statice malva, una flor imprescindible para Irene.  

La peonía es la flor más requerida ahora por las novias. Al componer el ramo de Cristina supe que tenía que llevarlas porque ella quería flores grandes. Sólo puse dos, para qué mas… Algo pequeño, algo sencillo, algo silvestre… así quería Cristina su ramo de novia.  

De nuevo una sopera antigua sirve de recipiente como centro floral. Me lo encargó Vanesa para regalárselo a su madre por su cumpleaños. Felicidades!!!